Después siguió una década de conciertos con Miguel Zanetti. ¡La cantidad de programas que pudimos montar juntos! Un repertorio que incluía desde Leclair, Tartini, Gibbs o J.S. Bach hasta Béla Bartok y Prokofiev.


blogagustin7   blogagustin8   blogagustin9
         


Creo que juntos ofrecimos unos 65 conciertos. Recuerdo un mes de Abril de 1966 que dimos 28 conciertos, repartidos entre Suecia y España, desde Cataluña a Galicia. Y conservo un recuerdo muy especial de un viaje que hicimos juntos desde Tarragona a Vigo. Miguel acababa de sacarse el carnet de conducir y conducía no sé si un Cuatro latas o un Dos caballos. El caso es que él iba aferrado al volante y pegado al parabrisas, pues llovia a cántaros. Yo, al lado, en el asiento del co piloto, iba, he de reconocerlo, muerto de pánico. Llegamos a buen puerto pero después de aquél viaje recuerdo que comentamos : “Hoy ya somos hombres”. También dimos varios conciertos en Marruecos y terminamos el año, más tarde en Tokyo en un Festival Joaquín Rodrigo.

No solo hicimos mucho repertorio juntos, sino que lo pasamos muy bien y cosechamos muchos éxitos. ¡Ay, Miguel! A mí se unirán muchas grandes cantantes que tuvieron la suerte de colaborar contigo para recordarte por tu flexibilidad musical y por tu fidelidad y amistad.

Later came a decade of concerts with Miguel Zanetti. How many programs we put together, the two of us! Repertoire ranging from Leclair, Tartini, Gibbs or J.S. Bach to Béla Bartok, Prokofiev.

I think we played some 65 concerts together. I remember one month of April in 1966 when we gave 28 concerts, divided between Sweden and Spain, from Catalunya to Galicia. I have a special recollection of a trip from Tarragona to Vigo. Miguel had just passed his driver’s license and was driving either one of the old Renaults or a Deux Chevaux. In any case, he was clutching the steering wheel and leaning towards the windshield since it was raining cats and dogs. I was riding next to him, and must confess, in a state of panic. We always said after that adventure that it “made us men”. We also gave several concerts in Marrocco and finished the year later in Tokyo at a Joaquín Rodrigo Festival.

We not only performed much repertoire together, but we also had a good time and reaped much success. ¡Ay, Miguel! I know that many great singers who had the luck to work with you will join me in remembering you for your musical flexibility and for your faithfulness and friendship.